jueves, 23 de julio de 2009
La mascara detiene tus alas.
Aquel vino que me hace embriagar.
Tu seductor baile decidirá
El futuro que no decidiste crear.
Tu bailar es como ver una mariposa volar
Y entre cada pétalo posar,
Sin importar el pensar.
Solo en esa mascara has de excusar, tan terrible comportar.
Pero te espero algún día conquistar
Y esa mariposa atrapar,
Porque en mi, no se acabara, el néctar de su mirar
Y esperare que esta sea la flor, que ella ha de buscar,
Para así renunciar, a aquel pesar, que la hizo llorar.
Que pueda ver, aquel amanecer ante la majestuosidad de tus pies,
Y sin tu mascara volver hacer, el hombre de ayer.
Ángeles
Tu mi único soñar
El que por las noches escucha mí callar
El que por las noches escucha mí llorar
Y comprende mi penar.
Es esa silueta que aunque no vez
Sientes en lo mas profundo de tu ser,
En el que quieres creer.
Hoy me levante solo con el saber que estoy bien
Que veré el atardecer
Ante la majestuosidad de tus pies.
Siente al oír mi corazón
El dulce dolor
De un ángel que murió
Por la frialdad de un temor
Mi alma escocida te buscaba por las noches
Del terrible por que
¿Cual es la razón?
La razón por las cual mis plumas todavía caen
De unas alas que pierden poder.
El viaje lo emprendo
Desde el cielo hacia la tierra.
Dentro de mi corazón
Veo sueños que al despertar
Se hacen realidad
Solo toca la esperanza
Revive el sueño
Cumple la promesa
Cree en tu ángel
Es la dulce voz
En un hermoso sueño
Que hace ilusionar
Y creer en el mundo perdido
En el mundo perfecto
Echo de tus imperfectos.
Despliega oraciones de dolor
Que llenen el corazón
De ilusión
Y toca otra vez tus alas
Ábrelas y emprende el vuelo
Hacia aquel mundo de sueños
En el cual
Siempre quisiste arrullar
La desesperación
De tu corazón.
Noche Fría
Aquella noche te vi llegar
Tan tarde y no me deje de preocupar, desde que te vi pelear
Preocupar a dejarte de hablar
Aquella noche que pediste perdón
Y que te oí decir adiós.
Esta noche solo quiero decir
Que aunque lejos de mi lado estés
Yo te prometeré que en mi corazón te guardare
Y esperare a que nunca me olvides
Cuando sientas por las noches del leve susurro y un dulce beso
Cuando llores yo llorare
Cuando camines yo caminare
Cuando me pienses yo te extrañaré
La llamita de mi alma se debilita
Solo al reconocer esa fría neblina
Aquella que dejas con tu ausencia
Aquella ausencia que despierta en mí
Aquellas herías
Que el tiempo no reconocería
El tiempo solo espera
Aquel sarcástico dilema
Que mi alma en pena critica
En el sereno veo un cruel desierto
Y solo recuerdo aquellos momentos
A veces procuro aullar a aquella luna
Que me suele consolar.
En el frío de esta noche me refugiaré,
Me abrigaré, y sobre un telar de estrellas dormiré
Para así poder olvidar esa alegría que se fue
Y con la que aun soñaré
